Rabat — La Capital Tranquila de Marruecos
Mejor época: Todo el año (clima suave por la brisa del Atlántico)
Rabat es la capital, pero casi nadie la pone en lo alto de la lista — y es justo por eso que nos gusta. Después del bullicio de Marrakech y del laberinto de Fez, llegar a Rabat es como abrir la ventana: avenidas anchas, jardines, la brisa del Atlántico y un ritmo que deja respirar.
Nuestro rincón favorito es la kasbah de los Oudaias, pintada de azul y blanco, asomada a la desembocadura del río. Las calles de allí recuerdan a Chefchaouen, pero sin multitudes. Bajando, hay un jardín andaluz y un café con vistas al mar donde siempre paramos a tomar un té.
Rabat encaja bien al final de una ruta por las ciudades imperiales o como parada entre Fez y Casablanca. ¿Quieres que encajemos la capital en tu viaje? Solo dilo — montamos el camino.
Qué ver
- ◆Kasbah de los Oudaias, azul y blanca, asomada al río
- ◆Torre Hassan y el Mausoleo de Mohammed V
- ◆Las ruinas de Chellah, romanas y luego medievales, llenas de cigüeñas
- ◆Medina tranquila y playas urbanas junto al océano
Preguntas frecuentes
¿Merece la pena incluir Rabat en la ruta?
Si tienes tiempo, merece. Rabat es la capital y una de las cuatro ciudades imperiales, pero se queda fuera de muchos paquetes rápidos. Es tranquila, aireada y buena para respirar entre Fez y la costa. Medio día suele bastar.
¿Rabat o Casablanca, cuál elegir?
Son vecinas y muy distintas. Casablanca es grande y moderna, con la Mezquita Hassan II sobre el mar; Rabat es más tranquila, verde e histórica. Si se puede, se ven las dos el mismo día, ya que están a menos de una hora una de otra.
¿Es segura Rabat?
Es una de las ciudades más tranquilas y organizadas de Marruecos. Al ser la capital, tiene bastante estructura y presencia policial. Las precauciones son las de cualquier viaje.